domingo, 14 de febrero de 2010

La Reconquista


Aprovecho que mi hijo pequeño está inmerso en el estudio de La Reconquista (por cierto, ¡qué deprimentes, aburridos y malos – en general- son los libros de texto!) para retomar mi espacio personal en el blog y reconquistarlo. Confío en poder ser un poco más constante.
Para ponerme al día, nada y todo ha pasado desde la última vez que escribí. Lo más importante: mi hijo mayor regresó del lado oscuro pero por poco tiempo y volví a él con más ahínco si cabe. Mis esperanzas nunca desaparecen y mis mensajes siguen siendo de amor, perdón y enseñanza. Esa es mi tarea.
Cada día redescubro nuevas facetas en mi trabajo que me hacen sentir que todo esto tiene mucho sentido. Imagino, creo y desarrollo y me gusta. Si, si… me gusta.
Volví a a los brazos del hombre de mi vida. Él. Nuestro amor sigue latente pero, jugarretas de la vida, en stand-by for ever and ever. Creo que estoy mayor porque, a pesar de todo, estoy tranquila. Tampoco se puede hacer mucho más.
Y, lo mejor, descubrí algo cercano al Paraíso: Isla Mujeres, una pequeña isla frente a la costa de Cancún, en la Riviera Maya. Allí volveré sin duda para reencontrarme con la energía que, en estado puro, pude sentir.
Y, a partir de ahora, estoy otra vez en marcha dispuesta a todo.