
Hay muy pocas cosas que se puedan resistir a un gran abrazo. Ayer, como loba cuidando a sus cachorros, los instintos más primarios salieron a flote por salvar a mi hijo de la estupidez de la raza humana. Gracias a dios, una mirada a los ojos del corazón acompañada por un abrazo que sólo una madre sabe dar a su hijo, obró el milagro de alejar a la carroña del cachorro herido.
Eso, y las huestes ilustres que nos acompañaban (a las que nunca estaré lo suficientemente agradecida) que mantuvieron protegido al rebaño.
Las palabras son útiles pero los abrazos son imprescindibles. No es justo, de cualquier forma, saber que los hijos son monedas de cambio de los mentecatos. Toda la vida al servicio de una esclavitud sin sentido fruto de la enfermedad mental de un psicópata y toda la vida confiando en que, tarde o temprano, despertará.
Pero el amor por un hijo no puede esperar. Tiene que salir a la luz y ser usado para protegerle. Mi hijo está dentro de un escudo que le impide salir para no ser herido. En este caso, sólo la madre es capaz de abrir una pequeña brecha por la que dejar fluir el oxígeno hacia el interior y mantener a su hijo con vida. Eso y la fe en que el que un día fue lo sigue siendo a pesar de las vicisitudes.
Ayer fue un cumpleaños de victoria y un cumpleaños de amor. Me siento orgullosa.
Eso, y las huestes ilustres que nos acompañaban (a las que nunca estaré lo suficientemente agradecida) que mantuvieron protegido al rebaño.
Las palabras son útiles pero los abrazos son imprescindibles. No es justo, de cualquier forma, saber que los hijos son monedas de cambio de los mentecatos. Toda la vida al servicio de una esclavitud sin sentido fruto de la enfermedad mental de un psicópata y toda la vida confiando en que, tarde o temprano, despertará.
Pero el amor por un hijo no puede esperar. Tiene que salir a la luz y ser usado para protegerle. Mi hijo está dentro de un escudo que le impide salir para no ser herido. En este caso, sólo la madre es capaz de abrir una pequeña brecha por la que dejar fluir el oxígeno hacia el interior y mantener a su hijo con vida. Eso y la fe en que el que un día fue lo sigue siendo a pesar de las vicisitudes.
Ayer fue un cumpleaños de victoria y un cumpleaños de amor. Me siento orgullosa.


