lunes, 28 de abril de 2014

No tengo ideas. Apenas me acuerdo de tu nombre y sin embargo percibo tu olor antes de que entres. Me olvido de las palabras que me nombran  y de tu sabiduría y sin embargo recreo cada nota del piano de mis nostalgias. Alguien se acerca ufano y apaga la luz. Ah! No, es que me he muerto.

jueves, 17 de abril de 2014

Tiempo tras...

Ha pasado mucho tiempo desde que escribí mi última entrada en este blog que, en su momento, me permitió lanzar una cuerda entre la vida y mi realidad. Desde entonces, orgullosa estoy de ello, sólo he estado creciendo (si, también en centímetros a lo ancho que no a lo alto, ¡qué se le va a hacer!) y no he parado de aprender. Puedo decir que, a pesar de todo lo que me queda por mejorar, por seguir aprendiendo y por ser más buena persona, me siento en paz conmigo misma

Obviamente hay cosas que me gustaría que no fueran como son, especialmente en lo que se refiere a la vida de mis hijos, pero quiero entender que la historia de cada uno es eso, la historia de cada uno y que, por mucha madre que yo sea, no puedo interferir en los caminos que cada uno de ellos decida elegir. Han dejado de ser niños para iniciar su entrada en la edad adulta que deberán moldear según estimen.

Ellos sabe que yo estoy aquí. Intento ser coherente entre lo que digo y lo que hago, aunque a veces me desvíe un pelín (¡soy humana!) Poco más puedo hacer. Y estoy tranquila.