lunes, 24 de mayo de 2010

De las vidas y del aprendizaje


Acabamos el curso de Liderazgo y mujer, de la Escuela Internacional de Negocios Aliter. En esta ocasión no voy a hablar sobre el curso (ni sobre el título del mismo, que da mucho de sí) pero, en cambio, si quiero hablar sobre las vidas y el aprendizaje.

Nueve meses juntas. No sé cuántas éramos en total ¿30? Oro puro, así, sin más. Cada vida una historia; cada historia un dolor y una alegría; cada persona un mundo vivido y otro por vivir. Distintos caracteres, distintos miedos, distintas fuerzas y distintas debilidades; experiencias conjuntas, frustraciones ajenas y propias pero... mucha humanidad. 100% mujeres pero, ante todo, 100% personas.

Fuimos de cena. Éramos todas las que estábamos pero no estábamos todas las que somos. Paloma, esa vitalidad y positivismo nato, nos llevó el maravilloso regalo de vernos en pantalla y de reconocernos (más o menos)

Somos una gota en este océano de la ansiedad por aprender, por mejorar, por crecer -como personas, como individuos, como seres humanos- dejando de lado nuestro sexo pero sin perderlo de vista. Y, tanta es nuestra voluntad de aprendizaje que no nos queremos parar aquí. Los que debían apoyarnos no lo harán y habrá otros que sabrán encontrar en nuestros ojos el dulce placer de apoyarnos en iniciativas que hacen que cada día seamos un poco más "sabias" o que, simplemente, disfrutemos del placer de aprender para y por nosotras mismas. No necesitamos mucho más.

Han sido nueve intensivos meses en los que hemos visto de todo, oído de todo y contado de todo pero nada de ello en vano. Somos personas como pinos, fuertes, duras, bellas... y tenemos muchos meses, años,décadas... más por delante. Gracias a todas: Cristina, Estela, Ana, Mónica, Sandra, Conchi, Mariana, Mirian, María, Piedad, Consuelo, Paloma, Rosas, Natalia, Lola, Pilar, Belén, MªJosé, Marián, Claudia, Teresa, Paula, Mar, Elisa, Cristina, Paola, Elvira y Amalia.

Ha sido un verdadero placer y espero que lo siga siendo.

miércoles, 19 de mayo de 2010

¿Sucumbo a las presiones manipuladoras de mi hijo adolescente?

Hoy he discutido con mi hijo pequeño (13) Nada grave: un poco de pavo, un poco de hormonas agitadas y la sombra de "haz lo que te salga de los cojones" pleneando permanentemente sobre su conciencia de adolescente con problemas de conducta. Se ha ido de muy mala follá al colegio después de intentar un buen numerito ("o me dejas hacer lo que me de la gana o la armo") Controlo los impulsos de él y los míos (ganas de estrujarle el cerebelo) Inmediato mensajito: "Eres odiosa"; Inmediatamente después "Eres la mejor".
Esto se llama manipulación.
Marcho hacia la oficia. No ha pasado ni una hora y recibo llamada del colegio: tu hijo ha hablado con su padre y éste dice que viene a llevárselo, que le estamos maltratando, que todo lo hacemos mal y que su hijo está sufriendo mucho. Hoy tiene control de sociales. No debe tener muchas ganas de hacerlo.
Hablo con él: "todo lo haces mal, me estás presionando y agobiando, me llamas drogadicto (¿?) y no te fías de mí, me controlas todo y me espías". Intento tranquilizarlo: luego hablamos hijo, vete a clase.
Imposible. El padre dice que va a buscarlo y que la situación es insostenible para el pobre niño, que soy muy mala madre.
Esto se llama manipulación
¿A quién hace daño esta situación?
¿Qué debería hacer un padre responsable? ¿Es incorrecta mi actuación? ¿Debería sucumbir a los deseos del adolescente para que el próximo día 9, ante la jueza, no diga que se quiere ir a vivir con su padre o, por el contrario, hacer lo que estoy haciendo, nada más y nada menos que educarle?
¿Sirve de algo todo este esfuerzo, este sinsentido?
¿Qué acabará ocurriendo con mi hijo?

lunes, 17 de mayo de 2010

Tabaco, hipocresia estatal y firmeza


¡¡¡¡Me sorprende tanto la estupidez humana!!!! Recién aprobada la ley que obliga a las empresas tabaqueras a estampar desagradabilísimas imágenes de las consecuencias del tabaco, me pregunto como se puede ser tan hipócrito. Qué la industria tabaquera mueve ciento de miles de millones de euros al año, que da empleo a miles de personas y que supone una fuente de ingresos por impuestos, son obviedades. Sin embargo, lo que por un lado entra por el otro sale ya que lo que le cuesta a la sanidad pública la atención de las personas enfermas de diversa índole como consecuencia de su adicción al tabaco o su exposición al mismo es desorbitado.
Si el tabaco es tan malo, destructivo y nocivo (QUÉ LOS ES) me cuesta entender que las administraciones públicas obliguen a impactar con imágenes tan duras pero no acaben con esta insensatez de una vez por todas.
Mientras, espero ansiosa el día que, finalmente, se prohíba en este país fumar en lugares públicos y acabemos con esta obligación de convertirnos en fumadores pasivos o en declarar a los empleados de bares, restaurantes o locales empleados de segunda obligados a contraer una enfermedad de la gravedad de las que produce el tabaco por el mero hecho de que sus señores empresarios hagan más caja. Además, es absolutamente mentira que los locales públicos pierdan dinero ya que los fumadores no han dejado de coger el tren, un avión, ir al cine o a un gran almacén por no poder fumar. Así que, Señora Ministra, ponga los "ovarios" por una vez encima de la mesa y prohíba con rotundidad que se siga fumando en cualquier lugar público sin excepciones. Pero ya!

miércoles, 12 de mayo de 2010

¡Qué difícil es educar!

Nota del colegio sobre el mal comportamiento de mi hijo pequeño. No es la primera, ni la segunda... tal vez ni la número 25. Rara vez reconoce su responsabilidad y siempre es culpa de otra persona. El colegio presiona, el niño - al que se le junta adolescencia, dualidad de modelos educativos entre sus padres y ciertos desajustes de comportamiento- es una bomba de relojería.

A veces, me sorprendo a mí misma de mi santa paciencia y de mi autocontrol porque esto se hubiera resuelto con una bofetada, castigado un finde sin salir y sin cena con su padre. Pero... nada de esto es posible.

Ahí lo tengo. Tumbado en mi cama tentando a la suerte y provocando. Y, el gran dilema ¿qué hacer?

El sabe el poder que tiene. Basta un mensajito a su padre para que monte en cólera e insista en que castigar a su hijo es una prueba más de maltrato. ¿Cómo se puede, entonces, educar?

Me acuerdo cuando tenía cuatro o cinco años que fui con mi madre y una amiga suya a comprar un regalo para la hija de una amiga común. Yo, obviamente, quería otro para mi, pero no había motivo ni razón. Recuerdo una rabieta del treinta y siete. Mi madre, impávida, asistía a mi actuación sin intervenir y sin hablar. Es de esos momentos en los que un azote hubiera sido el más rápido atajo pero, no sé bien la razón, me dejó a solas con mi rabieta y, cuando hubo terminado, marchamos.

Lo recordaré toda la vida a pesar de mi poca edad. Entonces ¿cuál es la clave de una acertada actuación?

lunes, 10 de mayo de 2010

Cuando la amistad y el negocio es posible


Ana llegó a mi empresa cuando todavía ésta no había cumplido ni un año. En pleno verano, con un calor asfixiante, dejó su entonces ciudad, Gijón, para incorporarse a un proyecto que nada tiene que ver con lo somos ahora.

Desde el primer momento, además de talento, trabajo, esfuerzo, capacidad de aprendizaje, iniciativa, humanidad, ironía y paciencia, mostró una clarísima apuesta por un negocio incipiente pero de futuro incierto.

Once años después, y tras demostrar sin atisbo de error que se puede ser amiga (pero amiga amiga, de las de verdad)y jefe/empleado al mismo tiempo y que aquella empresa que nació de un sueño es más que realidad, hoy, 10 de mayo de 2010, nos hemos convertido en socias.

Después de meses de preparación (no por dudas, sino por tiempo, o mejor dicho, por falta de él) hemos firmado en el notario, nos hemos ido a celebrarlo (demasiado vino, me temo) y luego hemos ido a recoger un pequeño detalle que quede como sello de nuestra alianza.

Merece la pena tener socias así. Ante todo, buenas personas, muy buenas personas. Merece la pena ver que puedes crecer juntas y que, todavía, hay mucho por aprender. Merece la pena saber que, aún, podemos inventar, crear, imaginar, probar...
Merece la pena contar con una persona como Ana Mayo, mi socia, mi amiga.

Nunca me alegraré suficiente de que Ana tomara aquél día de julio de 1999 el autobús desde Gijón y se entregara en cuerpo y alma a mi empresa, ahora, nuestra empresa.
Ahora sólo le queda aprender a decir "nuestra" en vez de "tu" y poquito más.

Toda una nueva etapa por delante en la que, sin duda, nos divertiremos, aprenderemos, innovaremos, aportaremos al sector, enseñaremos, compartiremos y, sin duda, disfrutaremos.

Hoy, 10 de mayo, ha sido un día 10 para mi empresa, perdón, nuestra empresa y para mí.

Gracias Ana, por tu trabajo y profesionalidad pero, sobre todo, por tu gran amistad.
Bienvenida al barco.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Pala y bolas



Tarde/noche de los miércoles para mi. El peque cena con su padre y su hermano. Yo, aprovecho para jugar al pádel. Único vicio. ¡Qué aburrida soy! Hacía frío pero da igual. Los miércoles son sagrados pero la concentración se dispersa a lo largo de los partidos por la fuerza del día a día. Hoy: 6-4; 6-0 (SEIS - CERO!!!! a estas nunca las ganamos y es frustrante!!!) y, por fín,6 - 3, arrasando y esta vez a nuestro favor. La concentración es esencial en el juego. Yo pienso que nada más tengo que concentrarme en colocar bien la pala y no quitar la vista de la pelota. Empiezo siempre con fuerza pero, al rato, ya estoy pensando en el nuevo cliente que acaba de entrar en la agencia y al que hay que realizar una auditoria y diseñar un plan de comunicación; en mi padre que anda cabizbajo con este tiempo de caca que no termina por mejorar; en mi hijo mayor que le duele el estómago hace más de dos años y no se atreve a decírselo a su padre; en mi hijo pequeño que vendrá hoy con la cabeza a estallar después de una sesión intensiva de lavado de cerebro por parte del que se hace llamar su padre. Dudas y más dudas que añadir a las dudas propias de la existencia adolescente y una meta que no quiere alcanzar: elegir entre su padre y su madre. Ahí ya el juego está perdido porque no puedo dejar de pensar en lo canalla que alguien puede ser. Pero... mi responsabilidad ha sido haber tenido hijos con él.
Sólo tengo mucho amor que dar y unos principios y una cultura por transmitir. Mi intención está lejos de repartir fortuna económica.
En cualquier caso, cada día es como un pequeño triunfo. Hoy me han avisado de los juzgados que la cosa va a ir para largo. Ni siquiera han puesto fecha para el juício ya que dependemos del equipo psicosocial que está con un retraso impresionante. No sé que es mejor para mi hijo: acabar ya de una vez por todas con esto o alargarlo en el tiempo teniendo fe de que el monstruo cesará en su empeño porque se ha envenenado a sí mismo.
En fin, por lo menos me traigo un partido ganado. De pequeñas victorias está la vida llena. Soy fuerte y aquí seguiré fijándome en cómo colocar la pala y en no perder de vista la pelota.

lunes, 3 de mayo de 2010

Maniobrando


Hoy nos han hecho entrega de los diplomas del Curso Superior de Liderazgo y Mujeres que estoy haciendo en la Escuela de Negocios Aliter. Como todo lo que ha venido sucediendo durante los 9 meses del curso, aunque tremendamente interesante, un poco desastre. Cómo le cuesta a la gente organizar eventos y que esté todo controlado. Es un arte y, como tal, debería ser desarrollado por profesionales.
Bueno, los ponentes de las distintas mesas han sido relativamente interesantes (aunque no han descubierno nada nuevo); la premiada, Mónica de Oriol, emotiva; nuestra compañera - de la que ahora no recuerdo el nombre, brillante y la organización, como ya he dicho, un desastre (como el café)

En medio de la jornada, como no podía ser de otra forma, llamada del colegio; no puedo cogerlo. Mando un sms a la secretaria para preguntar qué pasa. Me contesta: tu hijo ha devuelto dos veces y quiere que vengas a buscarle. ¡Hoy si que ya es imposible! Puede que sea la décimo quinta vez que me inquiere para que le contacte (ya sea por comportamiento, porque se encuentra mal, porque me echa de menos...) Tiene 13 años, una vida demasiado complicada para su edad y una situación personal que nos está desquiciando a los que, de verdad, le queremos.

Hoy he mantenido el tipo: "que se tome una manzanilla, que haga respiraciones y que, en cuanto pueda, voy a buscarle. Que recuerde que hoy me dan las ´notas´de mi curso y necesito que me apoye". No hay respuesta. Puedo recoger el diploma. El acto se ha alargado más de la cuenta y yo estoy de los nervios. Proponen ir a tomar algo todas las que hemos realizado el curso. No sé si tendré que ir corriendo hacia Renfe o hacia el intercambiador de Moncloa. En ese momento la secretaria me manda otro SMS: "está jugando en el patio tan ricamente. Ni te preocupes". Respiro.


No puedo ir con las compañeras, la empresa me reclama. Vuelvo corriendo al despacho. Algunos temas encima de la mesa y el equipo a tope. Hoy se ha incorporado Laura. A penas la he podido saludar.

Comida rápida en la cocina de la oficina y puesta al día de la jornada. Tenemos que hacer malabarismos en el aire para ajustar trabajo tras la entrada de un nuevo cliente. ¿Cómo hacerlo para que todo el mundo esté contento y se reparta equitativamente el trabajo? Siempre hay alguna que se siente discriminada, marginada o sin ser escuchada. Mi socia y yo damos mil vueltas a todas las posibilidades y pactamos la mejor "venta" de la solución. Parace que funciona. Mañana tenemos la segunda parte; va a ser duro.

Salgo corriendo de la oficina. Hoy he perdido el bus de las 16:30 pero llego al de las 17:00. Mi hijo esperará 10 minutos con sus amigos en la puerta del colegio pero no le puedo avisar con mucho tiempo para que no haga planes "inadecuados". Recientemente conoció al grupo de los malotes del cole, todos mayores que él, y siente tentaciones de seguirles los pasos. Ya ha probado el tabajo y una jugarreta le acercó también a los porros. Hay que estar con mil ojos aunque no esté a su lado. ¡No hay puntada sin hilo!

Llegamos a casa y mañana hay examen de lengua. Hemos estado este finde preparándolo pero nos sabemos la teoría pero no su puesta en práctica. Le leo frases de la filosofía de Michel Jordan sobre el esfuerzo y la superación y, así, logró que se anime a hacer muchas frases de análisis. A última hora recurro a mi hermana, filóloga y vecina, para que remate. ¡Vivan las familias bienavenidas!

Y, ya de cierre, aunque por el camino he hecho una ensalada de lujo, hemos paseado al perro, he contestado todos los emails pendientes y hemos dejado todo preparado para mañana que será otro día (y parece que seguirá el frío, merde!!!)

sábado, 1 de mayo de 2010

Día de la madre de adolescentes


A petición de mis compañeras del Curso Superior de Liderazgo y Mujer, de la Escuela Aliter, he realizado una versión del texto anónimo titulado ¿Quién es mamá? y que hablaba de lo que era una madre para un niño de entre 1 y 6 o 7 años. Como ese tiempo ya pasó para mi y para muchas de las madres que me rodean, he escrito este nuevo texto desde la perspectiva de un adolescento y me decidido a publicar con ocasión del día de la madre.
Espero que os guste

Oye tío, y tu vieja, ¿quién es?
¿Mi vieja?
- Mi vieja es esa “maciza” que se le ve un poco machacada ya pero que, tío, estuvo buena para aburrir
- Mi vieja es esa señora que sigue levantándose por la noche, pero ahora para ver si he llegado y si todo está en orden y que, hasta ese momento, no pega ojo
- Mi vieja es esa señora que aguanta mis reproches adolescentes mientras se traga las ganas de llorar y de soltarme un bofetón
- Mi vieja es esa mujer que lucha porque asuma que hay que respetar a mis iguales, ya sean hombres o mujeres, y aprenda de ellos y con ellos
- Tío, mi vieja es esa persona capaz de volver a estudiar filosofía, matemáticas, geología, física o francés si me tiene que apretar las tuercas para que apruebe la evaluación
- Mi vieja es la que me mira a los ojos sin hablar y sabe qué me pasa más de lo que soy capaz de decir
- Mi vieja es la mujer que atrae a mis amigos y los cuida como si fueran hijos suyos, los escucha, les da consejos y les prepara unas pizzas estupendas
- Jo!, colega, mi vieja es la que me anima a no dejar el deporte, a alejarme de las drogas y del tabaco, a no beber por beber y a sentirme seguro sin necesidad de demostrar lo machote que soy recurriendo a esas mierdas
- Mi vieja es severa pero tierna; dura pero cariñosa; recta pero sensata y da unos achuchones sonoros que, aunque le digo que no haga eso, en el fondo de mi corazón me encanta que lo haga
- Mi vieja es esa mujer que se mira cada día al espejo y ve que los años no la perdonan pero sigue sonriendo, aunque esas sonrisas le hagan más arrugas.
- Mi vieja sigue siendo una malabarista de la lavadora, de la plancha y del orden aunque mis zapatillas Vans talla 45 son difíciles de meter en el armario y poder tener la puerta cerrada como a ella le gusta
- Si, mi vieja es esa mujer capaz de empezar una conversación espinosa, de la que no quiero hablar para no enfrentarme con mis fantasmas juveniles, y de llevarme a un terreno en el que todo parece mucho más fácil
- Mi vieja es esa mujer que se le saltan las lágrimas cuando ve una película romántica y sigue creyendo en el amor verdadero, duradero y real
- Mi vieja es esa persona capaz de perdonar una traición del hijo inmaduro porque sabe ver donde nadie mira y sabe esperar a que salga el yo que llevo dentro y en el que ella confía.
- Como te digo, colega, mi vieja es mi madre, mi guía, mi referencia, esa que siempre está aunque no la vea durante meses y le haya acusado de cosas que nunca hizo.
- Tío, mi vieja no es vieja, es mi madre y es la mejor madre del mundo.
¿La ves? Es aquella, la más guay, la más marchosa, la que se parte de risa…