Lo veo en todas partes. Aquí, allí... Lo intuyo, lo siento, lo imagino. Es una ausencia permanente que se hace visible sin que se le vea. Está ahí. Siempre.
Hace ya casi 5 meses que no cruzamos palabra; ocasionalmente miradas. Y duelen. Duele saber que está ahí tan cerca y, a la vez, tan inalcanzable. Yo elegí. Él eligió. Ninguno quería pero lo hicimos aún a sabiendas de que nuestros pasos nos llevaban a un camino sin retorno.
Nuestros recuerdos son un tesoro cada vez más escondido, más olvidado.
Y no tiene sentido.
Estoy segura de que no tiene sentido.
miércoles, 17 de octubre de 2007
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