Emilio Calatayud, un sensato. No tiene desperdicio. ¡Hay si aprendiéramos todos los padres un poquito!
Dura 15 minutos pero merece la pena.
http://es.youtube.com/watch?v=K2GTauJT5Vg
También tenemos un resumen que publica El Confidencial
“Los hijos necesitan padres, no amigos”
Cinco son los ingredientes necesarios para cocinar una buena educación para nuestros hijos: “Que los padres sean padres; que la escuela se ponga las pilas; que la sociedad no sea hipócrita; que el legislador sea coherente y que haya un compromiso social”. Esta es la lista de los Reyes Magos que Emilio Calatayud, el controvertido Juez de Menores de Granada cuyas sentencias han dado la vuelta al mundo, pide en esta charla que, en menos de un mes, ha recibido cerca de 400.000 descargas en YouTube. Para muchos, una verdadera lección de Educación para la Ciudadanía ante tanto debate estéril.
1. Los padres. “Los padres tienen que ser padres y no colegas de su hijo porque, en caso contrario, el hijo queda huérfano”, afirma Calatayud. La relación entre padres e hijos, continúa, se rige por deberes y derechos para ambos, al menos mientras los hijos permanezcan bajo la patria potestad de los padres. “Y eso se ha olvidado. En 30 años, que en la historia de una sociedad no es nada, del padre autoritario preconstitucional se ha llegado al extremo opuesto, al padre dialogante y comprensivo con el hijo, que acaba cediendo. Total, que somos una generación perdida que ha pasado de esclavo de sus padres a esclavo de sus hijos”, concluye.
2. Los colegios. Calatayud defiende en la charla la figura del maestro, en su acepción más tradicional, y reclama para él el respeto de los padres como premisa inicial para que sea respetado por los alumnos. “Se han perdido los papeles”, señala. Para el juez de menores de Granada, el colegio tiene, asimismo, que asumir su responsabilidad educativa con todos los alumnos, colaborando con la justicia, la sanidad y los servicios sociales y siendo capaz de discernir lo que se trata de un juego de niños, “que ha existido siempre”, de lo que es un ilícito penal.
3. La sociedad y el compromiso social. A juicio de Calatayud, la hipocresía social es escandalosa. “Nos hemos acostumbrado a hablar de sociedad en abstracto, cuando nosotros somos la sociedad”, subraya. Reclama un despertar social colectivo como refleja la cita literaria que utiliza para concluir su intervención: “Primero se llevaron a los negros, como no lo era, no me importó; luego a los judíos, tampoco me tocaba; detuvieron a los judas pero yo no era religioso; apresaron a los comunistas; y ahora me toca a mi, y ya es demasiado tarde”.
4. Legislación. Quizá por ser la parte que más directamente le afecta, es donde Calatayud se muestra más beligerante. “Todo se ha banalizado”, repite en un par de ocasiones. “Según el Código Penal, con 13 años se puede prestar el consentimiento para tener relaciones sexuales. ¿Alguien en su sano juicio cree que su hija, con 13 años, puede consentir hacer el amor, -bueno, que no hacen el amor, que no digo lo que hacen por no ofender-, con alguien? Pero ¿en qué quedamos? Son o no son menores”, concluye.
lunes, 15 de octubre de 2007
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