domingo, 19 de julio de 2009

De nuevo, en alta mar


A pesar del tiempo transcurrido y de la experiencia recogida, mi alma sigue jugando con fichas perdedoras. Retomo las páginas de este blog ahora, cuando mi hijo adolescente, víctima de alineación parental y abdución paterna, se intenta mantener alejado de mi, a pesar de que oigo su voz de auxilio cada noche mientras intento conciliar el sueño.
No hay razón para tanta maldad pero sí un máximo responsable. Sobre él caerá - tarde o temprano - la violencia de la tormenta iracunda.
La vida nos lleva por caminos que nunca sabemos en dónde acaban. Y yo no pienso alejarme por si él decide, por fin, volver.
Embarco en mi nave bucanera para salir a la mar y buscar a mi hijo ahora preso de los tentáculos de ese monstruo marino. Tengo miedo ¿cómo no tenerlo? Pero he aprendido a pedir ayudar y ellos/as están ahí para ayudarme. Siempre. Eso he ganado. Soy afortunada.
Las últimas novedades apuntan a que he podido abrir una pequeña brecha en la muralla que el padre ha creado alrededor del hijo. El padre me ha descubierto y está intentándola cerrar de nuevo pero creo que, por lo menos, mi hijo sabe que estoy detrás del muro, dispuesta a acogerle en mis brazo en cuando decida saltar.
Los mecanismos para alejarle de mi son los típicos de los psicópatas obsesionados con que el mundo está en su contra y con que están en posesión del poder absoluto: la mentira. Confiemos en que la tormenta nos traiga rayos cargados para neutralizar la estupidez paterna, esa estupidez que no fui capaz de evaluar en su justa medida cuando decidí ir adelante con este proyecto de familia.
Mientras tanto mi hijo sabe que cuanto más me ataque más le querrá su padre; así que obvia mis llamadas telefónicas, rechaza mis emails, no contesta a los mensajes... se burla constantemente de mi y de mis palabras, de mis gestos...
La verdad, la conoce. Ahora sólo le falta la valentía para luchar contra la fatídica sentencia de "conmigo o contra mi" que representa su padre.

Pero, él sabe que le quiero. Eso le mantiene vivo.

1 comentario:

Unknown dijo...

Pero tú sabes que él te quiere y gritará que te quiere cuando pueda liberarse del monstruo de siete cabezas.