Después de solventar algunos problemas técnicos propios del arranque del equipo y de hacerme con la nueva ubicación, consigo conectarme al mundo virtual.
Llegué ayer a Sha Wellness Clinic, muy cerquita de Altea. Una especie de oasis espiritual en medio de esta costa devastada por el brazo destructor de la avaricia urbanística española.
No
Ya tengo la programación en mano y hoy no ha podido empezar mejor. No puedo describir lo que he desayunado porque este sitio está especializado en comida macrobiótica y, obviamente, el desayuno correspondía a tal descripción.
Cereales, té sin ningún tipo de edulcorante, pasta de arroz, mantequilla de almendra… Bueno, original.
De ahí a una excelentísima clase de yoga con una madrileña afincada en Altea desde hace 15 años. A la clase se han unido dos afroamericanos que, sobre todo él, dejó la flexibilidad con la escuela. Pero ha sido un reencuentro perfecto con el yoga y con mi responsabilidad para con ella. A esto le ha seguido una clase de cocina macrobiótica, una sesión de entrenamiento personal, un masaje relajante, una charla sobre salud y enfermedad, una revisión médica, lectura al sol y… ¡un partido de pádel! No estaba programado pero… me colé. Y di la talla.
Aprendizaje del día:
1- La exigencia paraliza
2- La comida debe adaptarse al tipo de vida que llevas
3- Fuerza y resistencia
Mañana, más.

2 comentarios:
Tía qué bien escribes...a las 6 de la mañana!!! ¿Es eso lo que llamas "fuerza y resistencia"?
ah no! ya veo que al reloj de tu blog le hace falta comer mucha macrobiótica. No eran las 6,41 h. pero puede que sí las 2,41 h. de la madrugada. Nena, ¿para cuando dormir, simplemente dormir?
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