Después de 10 días en este paraíso con ciertas goteras, me planteo mi vuelta a casa llena de aprendizajes vitales. Lo mejor, ellos que me están esperando.
Ahora toca hacer memoria y aplicar lo aprendido, que no quede en teoría. Es alucinante como tenemos capacidad de seguir aprendido a pesar de la edad. Me cuesta tanto pensar que haya gente que no siga investigando, que no tenga el gusanillo de aprender y de descubrir cosas nuevas…
Y aquí andamos, de regreso a casa con la cartera llena de placenteros deberes y con la alegría de haber aprendido a pesar de pensar que estaba muerta, en vida.
El lugar que existe es el lugar del amor, del amor incondicional. Es inútil seguir huyendo. Reconocerlo.

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